domingo, 12 de abril de 2015

Mujeres y rituales . La indiferencia ( 2004)



Ilustración: Andrea Cacho



¿Todavía funciona lo de la indiferencia?. Me parece que sí. Puede ser. Matalo con la indiferencia era el consejo de mi madre. Pero la indiferencia a veces no es estrategia sino sentimiento real, es decir, comunicación de un  sentimiento de invisibilidad de nuestra persona en unos casos, de desinterés en otros, de indiferencia: no nos diferencian de nada, no nos aíslan como ente, no nos perciben o si lo hicieron una vez, ya no. Es lo más doloroso cuando se pretende ser el centro del universo como aquella tierra pregalileana. Pero no. Somos apenas una estrella en millones y a veces ni eso, somos sólo un asteroide, un retazo de estrella a la deriva que lo único que atrae son esquirlas de otros antiguos astros ya muertos. Ya sin órbita, en caída libre rumbo a algún campo yermo donde enterrarse parcialmente, sólo esperando ser tema de alguna crónica o motivo de conversación pasajera.
Lo paradojal es que a veces somos a la vez los soles de otros retazos de astros alicaídos que quieren orbitar a nuestro alrededor. Indiferentes a ellos por todos los costados, vivimos en nuestra propia piel el motivo de ser indiferentes y esa certeza de saber por qué lo somos para otros es nuestro propio castigo. Sabemos con dolor que esa indiferencia, mezcla de tedio y repulsión es la que otros soles deseados sienten por nosotros.

¿Qué situación sería la ideal? Quizás, entre muchas posibles: encontrarnos en un sistema en funcionamiento, siendo sol y planeta, o dos esquirlas que van al abismo. Pero juntas.
                                                                     A.C  ©

3 comentarios:

  1. hay una esquirla que no me da bolilla...

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  2. Respuestas
    1. A veces es mejor la sinceridad aunque duela y nos duela. Una vez alguien me dijo: mi silencio te dirá mucho mas de lo que yo te pueda decir

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